La vida es dificil para algunos pero espero que este poema me ayude......

Rosa de destino, llena de espinas manos que se alejaron, lentamente incluso al dormir, mis sueños van hacia ti ¡resiste así, hasta que...el mundo se termine!
El amor a veces lastima con gran severidad y gran fuerza al corazón, pero hace soñar, con el valor que nos da... brillante luz que se convierte en un solo gran poder.

domingo, 15 de marzo de 2015

Pensamientos fugaces

Es uno de aquellos momentos en los que me siento sola, perdida y deprimida. Creo que estar tanto tiempo en ese lugar ha cambiado totalmente mi humor, me siento huraña, aburrida, sola, deprimida, con ganas de nada. Me siento totalmente perdida, como si no fuera yo, ya no siento ganas de hacer lo que antes me gustaba, tal vez estar en la casa haciendo las labores del hogar como castigo por farrearme la oportunidad de ser alguien en la vida, me esta cambiando totalmente como persona, o tal vez se deba al lugar en el que estoy viviendo, con esa carga tan pesada. Pero esa carga viene ya del mismo lugar, no la casa, sino del lugar, creo que las personas que allí viven han contaminado tanto el lugar con su envidia, mala disposición y todo lo negativo que puede haber, que hacen que uno termine  en un estado depresivo constante. También contribuye a que solo tenga comunicación solo con mis padres, parezco una ermitaña, o casi, pero de igual forma el único roce que tengo es con personas que no son jóvenes, que no ven las cosas como alguien de mi edad, ni siquiera estamos al mismo nivel, ya que ellos son mis padres y no los puedo tratar como a mis amigos.
Creo que hoy se hizo más notoria esta parte de mi, la parte depresiva, porque mi amiga no se pudo reunir conmigo para conversar, no la veo hace más de tres semanas, mas o menos, pero a pesar de que mi mamá me decía que debía evitar enojarme, en realidad, no estaba enojada, me sentí decepcionada. No se lo quise decir porque no quería que supiera lo que me había afectado no poder reunirme con mi amiga, supongo que no quería que viera que en el fondo me dolía, porque había estado esperando con ansias juntarme con ella.
Ahora que he cumplido veintidós años, me siento como si viviera con dos personas en mi interior, una es una joven inmadura de trece años y la otra una señora mayor, de casi sesenta años. Patético pero así es como me siento en estos momentos, pero lo que más siento es soledad, como si todos me hubieran desplazado ahora que ya no estoy físicamente allí. No se si esto es normal cuando ya no estas haciendo algo similar a los demás, pero es como me siento. A veces dejo que esos pensamientos me asalten, sobre todo cuando no tengo nada que hacer, o mejor dicho, cuando nada me llama la atención como para estar ocupada. Siento que voy a morir de aburrimiento o tal vez termine utilizando todas mis tardes para dormir y desear que una vez que cierre mis ojos no vuelva a abrirlos. Sé que muchos dirían que son pensamientos suicidas o deprimentes, pero hace mucho tiempo que me siento cansada, con ganas de cerrar los ojos y no volver a abrirlos.
Nunca he expresado en profundidad estos sentimientos, porque en el fondo de mi corazón no quiero que el mundo sepa lo vulnerable que soy, quiero ocultar mi debilidad tras una sonrisa, muchas veces me frustra no poder decir las cosas como realmente las pensaba en mi mente. Suelo tener una claridad mental buena, muchas veces utilizo las palabras correctas y me expreso con claridad sin tanta redundancia en el tema, pero eso siempre pasa en mi mente, es una lastima que no existan maquinas que sepan leer las mentes o que exista algún objeto o algo que permita extraer los pensamientos y traspasarlos al papel tal cual los detallamos en nuestras mentes. Como siempre me pasa, paso de un tema al otro o me disperso totalmente, pero lo único que no desaparece es esta soledad, este abandono que siento de  mi misma, como también la depresión que siento rondarme día a día.

Mi vida se ha vuelto rutinaria totalmente, tal vez sea eso lo que contribuya a mi estado, pero con quien puedo hablarlo si no tengo nadie a mi alrededor para poder conversar, incluso hay días en los que realmente no quiero hablar con nadie, estar totalmente sola encerrada en mi ‹‹cueva›› como le digo a mi habitación. Hay días que realmente ni yo me entiendo, así que dudo que otras personas ajenas a mi puedan descifrar mi mente, no yo puedo hacerlo a veces. Solo puedo decir que en estos momentos necesito conversar con alguien, alguien que no sea mi papá o mamá, un amigo o amiga que me haga reír un rato, que me distraiga con su vida para así olvidar la mía, que se ha vuelto tan monótona, aburrida, pobre y rutinaria, pero en el fondo, en lo profundo de mi ser, me siento perdida, así que intento cubrir eso escuchando la vida de otras personas, las experiencias que otros viven para así cubrir lo perdida que me siento.